Cultura
Nuestros antepasados de África, Asia y Europa han contribuido a conformar Jamaica y a convertirla en el poliédrico mosaico de costumbres y tradiciones internacionales que es en la actualidad.
En Jamaica, las sonrisas brillan en rostros de tonos que van del café más oscuro al cacao endulzado con leche condensada. Estos cálidos rostros presentan unas características físicas difícilmente repetibles. Hay narices pequeñas, narices orgullosas, mentones prominentes, ojos azules, ojos oscuros, labios carnosos, bocas pequeñas, rizos en tirabuzón y greñas enmarañadas. Apreciar estas formas y tonos, y comprender nuestra rica historia y nuestro legado, es pensar a escala global.

Aquí hay representaciones de prácticamente todas las razas: africanos, ingleses, españoles, irlandeses, escoceses, indios, chinos, alemanes y sirios. Vinieron en contra de su voluntad a conquistar, colonizar, o en busca de una vida mejor, y con el paso del tiempo se instalaron para hacer de la isla su hogar. Se han mezclado y se han fusionado, creando la combinación racial y cultural más extraordinaria que se conoce: los jamaicanos.

Los jamaicanos, con sus apretones de mano, abrazos y cálidos saludos, muestran su personalidad hospitalaria, amigable y divertida por naturaleza. A menudo nuestro humor no puede contenerse con una simple sonrisa, y se manifiesta en forma de contagiosas carcajadas y gesticulaciones. Pocas veces lloramos; preferimos reírnos de todo lo que se cruza en nuestro camino. El reggae late en nuestras venas, lo que hace que tengamos un ritmo interior innato que alimenta nuestra energía y creatividad. Nuestro complejo pasado, marcado por la esclavitud y la lucha por la independencia, nos ha hecho orgullosos, resistentes y fuertes. No nos gusta que nos pongan limitaciones, y preferimos romper las fronteras de nuestra pequeña isla y obtener el reconocimiento en todo el mundo en ámbitos como la música y los deportes.

Los jamaicanos, a pesar de ser bondadosos, a veces no tienen mucho tacto ni se muestran muy sensibles, y a menudo son políticamente incorrectos. Siempre decimos lo que pensamos. No te ofendas si en la calle te llaman "Morenito", "Piel Roja", "Amarillo", "Blanquito", "Negrata" o "Chinita". Es nuestra forma de reconocer y bromear sobre nuestra variada herencia racial.

Las influencias africanas y europeas dominan nuestro pueblo. África está por todas partes: en los rostros de nueve de cada diez jamaicanos, en nuestra lengua, comida, arte, religiones y costumbres. Europa también está presente. Los españoles, ingleses, irlandeses, alemanes y escoceses han dejado su huella. Lo verás en nuestros topónimos, en el sistema legal, educativo y gubernamental, el idioma, la arquitectura y la religión. Los chinos, indios, libaneses, sirios y judíos también tienen parte de sus patrias aquí. Ellos alimentan nuestro espíritu emprendedor, mientras los aromas y los sabores de las culturas orientales impregnan nuestra comida.

Hemos transformado las formas, tradiciones y costumbres de nuestros ancestros extranjeros en algo tan especial que sólo podía ser jamaicano. Nos hemos juntado y mezclado, derribando barreras, hasta convertirnos en un pueblo surgido de muchos, que vive un único amor.