Cultura
Nuestros antepasados de África, Asia y Europa han contribuido a conformar Jamaica y a convertirla en el poliédrico mosaico de costumbres y tradiciones internacionales que es en la actualidad.
Jamaica es una musa natural. Nuestra tierra reluce en tecnicolor: las majestuosas Montañas Azules dan paso a las verdes llanuras, a las brillantes arenas, y a los mares color turquesa. Nuestra gente, atrevida, desenvuelta, y llena de vida, procede de todos los rincones del mundo, por lo que muestra un amplísimo espectro de tonos de piel, costumbres y tradiciones. Nuestra rica historia y cultura dan lugar a una enorme cantidad de ideas, imágenes e historias que contar.

Teniendo todo esto en cuenta, no es de extrañar que los jamaicanos nos movamos por una energía creativa que transmitimos a todo lo que hacemos. Está en nuestra forma de hablar, de andar, de bailar, de vestir, y en los innumerables matices que configuran el tejido de nuestra vida diaria. Nuestra creatividad, sin embargo, resulta más tangible en nuestro arte visual, que utiliza la inspiradora paleta que ofrece nuestro país para reflejar físicamente todo lo que somos, hemos sido y seremos.

La pintura, escultura y alfarería jamaicanas son una de las mejores del Caribe. Lo que hace que nuestro arte sea extraordinario es su diversidad. Nuestros artistas trabajan con una gran variedad de estilos, soportes y formas, desde el estilo más académico al más autodidacta o intuitivo, desde el surrealismo y el simbolismo hasta el impresionismo y el realismo social. También recogen o combinan la influencia europea, africana y americana. Asimismo, los artistas jamaicanos han aprendido de las formas clásicas y abstractas de Europa y América, a la vez que han imitado las técnicas, colores y símbolos que encontramos en el arte africano. En su conjunto, han recogido y fusionado estas influencias para crear una escuela jamaicana extremadamente variada y única.

A lo largo de los años, este país relativamente pequeño ha producido un número aparentemente infinito de artistas notables. Algunos de los más famosos son: Edna Manley, escultora y pintora de renombre; Albert Huie, nuestro pintor de paisajes más destacado; Cecil Baugh, maestro alfarero; Kapo, el más destacado de nuestros artistas autodidactas; y Alvin Marriot, un escultor realista. La lista es impresionante e interminable, y cada día que pasa crece con los nuevos artistas que florecen en la escena artística jamaicana.

Hay obras de arte por todas partes. En cualquier sitio que vayas -desde las galerías y museos tradicionales a lugares muy poco convencionales (como junto a una carretera, o en las paredes de los suburbios urbanos) - encontrarás obras destacadas. Colecciones famosas con conmovedoras obras, como los cuadros de David Pottinger y las esculturas de madera de William Joseph, a menudo se exhiben junto a exposiciones públicas como las figuras en bronce de Kay Sullivan en honor de Sam Sharpe, y alambradas cargadas de pinturas a la venta de autores amateurs.

Cuando visites Jamaica, visita nuestra variada escena artística. Acude a las numerosas galerías que exhiben nuestras obras más preciadas, o descubre a nuevos talentos mientras paseas por sus calles. Puede que tú también encuentres la inspiración.