Cultura
Nuestros antepasados de África, Asia y Europa han contribuido a conformar Jamaica y a convertirla en el poliédrico mosaico de costumbres y tradiciones internacionales que es en la actualidad.
En Jamaica, la religión está en todas partes; impregna los debates académicos, las ceremonias, los negocios y la vida política. Somos un país predominantemente Cristiano, con grandes grupos de Baptistas, Anglicanos y Católicos. Otras religiones, como el Islam y el Judaísmo, también están representadas a pequeña escala, lo que añade mayor diversidad al legado de nuestra nación.

El Libro Guinness de los Récords afirma que Jamaica es el país con más iglesias por kilómetro cuadrado. Tenemos una amplia variedad de creencias religiosas; la religión es la fibra moral de nuestra nación y la mayoría de jamaicanos se agarran a algo: la creencia en un poder superior y la mortalidad del hombre. Muchos jamaicanos pasan gran parte de sus años formativos en la iglesia, apretujados en los bancos con sus padres, hermanos y abuelos, donde se les infunde (como mínimo) un sano respeto por la fe.

Los domingos por la mañana puede verse la influencia de varios aspectos de nuestra herencia religiosa. En las reuniones en las iglesias, que todavía tienen un marcado carácter europeo, puede encontrarse a hombres vestidos con sombreros de fieltro, camisas almidonadas y trajes oscuros, con unos lustrosos zapatos que reflejan el destello del sol de la mañana. Las mujeres se arreglan con coloridos vestidos, cuyos cortes y volantes demuestran la habilidad de las costureras locales.

En las zonas rurales, la influencia de nuestra herencia africana está claramente presente en las sectas Revivalistas. Sus miembros, con sus ropas blancas y la cabeza envuelta en azul, rojo, blanco o verde, cantan y se mueven al ritmo de tambores y panderetas. La música tiene una cadencia hipnótica e induce a las caderas a contonearse rítmicamente, una original forma de autoexpresión en la que la mente sintoniza con los sonidos que cada uno oye.

Nuestra historia y nuestra rica mezcla cultural también han llevado al surgimiento de formas religiosas como la Rastafari y la Pocomania (Pukkumina), ampliamente consideradas en los círculos religiosos tradicionales como formas de rebelión en tiempos coloniales y en contra del statu quo. Las “bandas" de Pocomania gravitan hacia el terreno sagrado o "sellado" delimitado por palos de bambú coronados con banderas, para ofrecer libaciones a las deidades con el liderazgo del "Pastor" o "Madre". A menudo se celebran elaboradas ceremonias y festines, que consisten en mesas o "altares" repletos de fruta, bollos, tubérculos y velas de colores en agradecimiento o como petición de bendiciones en forma de protección, curación o renovación.

Las comunidades de rastafaris se pueden encontrar a lo largo de toda la isla. Estos hermanos se pueden identificar por sus ropas ceremoniales anchas, turbantes, gorras y bastones, y porque lucen el color rojo, verde y dorado de la bandera etíope. Estos colores, una expresión externa de su identidad, se lucen en señal de respeto hacia la madre patria. Los rastas tocan los tambores y cantan para renovar su conexión con Ras Tafari (el Emperador Haile Selassie de Etiopía), y lanzan constantemente conmovedores mensajes de repatriación.

Aunque en la isla todavía existen muchas formas puras de las principales religiones, Jamaica también acoge una fusión de influencias africanas y europeas. A los visitantes a menudo les sorprende encontrar la sobria Iglesia Metodista a unos pocos metros de la Iglesia de Jesús de Nazareth del Primogénito de la Virgen María, y muy cerca de ahí la Iglesia Episcopal Metodista Africana, todas ellas con la misma Biblia pero con diferentes interpretaciones y manifestaciones físicas de culto en sus ceremonias.

Mientras estés aquí, practica el culto con nosotros. No importa si eres Cristiano, Musulmán, Judío o Rasta, ni cuál sea tu convicción religiosa; en Jamaica hay un lugar para ti.