Cultura
Nuestros antepasados de África, Asia y Europa han contribuido a conformar Jamaica y a convertirla en el poliédrico mosaico de costumbres y tradiciones internacionales que es en la actualidad.
Hay un conocido dicho que afirma con orgullo que el corazón de los jamaicanos no ha dejado nunca de bailar. Es cierto; el baile es una pieza clave del día a día de la vida jamaicana. Bailamos en todas partes y por cualquier motivo: ritos de culto, celebraciones culturales, eventos formales y reuniones sociales. En cuanto empieza a sonar música, las caderas empiezan a contornearse, las manos empiezan a dar palmas, y todo el mundo, sin importar la edad, se acaba contagiando y empieza a bailar.Los bailes jamaicanos, mezcla de influencias europeas y africanas, son fruto de una larga evolución. Desde los pasos del "jonkonnu" que practicaban los esclavos en Navidad, el "bruckins" surgido tras la Emancipación, y el liberador "ska" de una nación recientemente independizada, hasta la vibrante, y a veces complicada, coreografía del dancehall, nuestro legado en el baile refleja la evolución de nuestra identidad cultural.
Hemos "jamaicanizado" bailes tradicionales europeos, como la danza de cintas y la cuadrilla, y los bailamos al son de nuestra música local, el “mento”. De forma similar, danzas como el "gerreh", el "dinki-mini" y el "ettu" reflejan nuestra herencia africana, pero también son comentarios satíricos sobre la vida en las plantaciones. Estas danzas forman la espina dorsal de los bailes modernos de Jamaica.
Los clubes y discotecas locales, que vibran con los contundentes ritmos de la música Dancehall, son terreno abonado para los nuevos estilos de baile. Los nuevos bailes surgen a un ritmo tan frenético que ni los jamaicanos ni los visitantes son capaces de seguirlos. Cada mes aparece un nuevo estilo, igual de emocionante, divertido y estimulante que el anterior.
Tanto en la pista como en el escenario, los estilos callejeros dan lugar a elaboradas contorsiones e inteligentes coreografías. La Escuela de Danza Edna Manley, la Compañía Nacional de Danza, y otras reconocidas compañías también mantienen viva la tradición de la danza jamaicana con espectáculos habituales. La temática de estas representaciones a veces trata cuestiones relacionadas con la nación, o refleja las expresiones artísticas de los intérpretes con formaciones bien ensayadas y sincronizadas. Estas compañías jamaicanas han sido aclamadas a nivel nacional e internacional y han mostrado nuestras danzas a nuestra gente y al resto del mundo.
El baile es una parte vital del estilo de vida jamaicano. Ya sea para divertirse, para entretenerse o para expresarse, la capacidad de mover el cuerpo libremente es esencial en nuestra identidad como pueblo. Experimentar Jamaica implica bailar con nosotros.




























